Diana Manzo
Oaxaca, Oax.- Por un derrame de hidrocarburo ocurrido la noche del 26 de septiembre, unas 3 mil pe4rsonas de al menos 10 comunidades de la Zona Norte del Istmo de Tehuantepec se encuentran sin agua potable en sus tuberías.
Ello porque el río Grande o Chivaniza, que les abastece de líquido, está contaminado.
“Comenzamos a sentir el fuerte olor tremendo, creímos que era amoníaco, por los antecedentes de fuga que nos ha tocado, pero finalmente era un olor como a gasolina, muy feo.
“Y lo peor, había contaminado nuestra principal afluente de agua y vida, porque de acá tomamos para nuestros cultivos también”, declararon afectados.
David Martínez Velázquez, agente municipal de Chivaniza, una de las comunidades afectadas, detalló que ante la falta de una red de agua potable, la comunidad se abastece del río para utilizarla en sus actividades cotidianas.
“Somos como tres mil las personas afectadas por esta contaminación, ahora no tenemos de dónde agarrar agua para suministrarle al pueblo, porque la verdad ya está contaminado el río ahorita”, declaró.

La autoridad local puntualizó que la solución que han optado es que muchas familias han tenido que comprar agua a través de pipas, invirtiendo cada una a la semana unos 350 pesos.
“Otros pagan más y otros prefieren irse con sus familiares a otra comunidad, en lo que pase la contaminación del río.
“Estamos comprando el agua porque el río está contaminado, la traen de Matías en unas camionetas, cada tinaco nos sale en 350 pesos”, narró Luis Alberto López, habitante de Chivaniza.
Además de la falta de agua, las afectaciones también ocurrieron en los sembradíos de maíz y frijol, dijeron pero sin cuantificar daños.

En esta comunidad existen dos escuelas de nivel básico, una de ellas a un costado del río, y por el intenso olor a hidrocarburo, madres y padres de familia, junto con profesores tomaron la decisión de suspender clases por tiempo indefinido.
“El agua creció bastante dejando aceite, obviamente nos preocupamos por los niños, que lleguen a provocarles infecciones o algo mayor, porque lo estamos viendo”, denunciaron.
Ante este nuevo siniestro, la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (UCIZONI) exigió a Pemex su intervención inmediata para frenar y mitigar los daños ambientales, reparar los mismos y remediar la afectación a pozos y fuentes de agua para el consumo humano.
Hasta hace un par de días, PEMEX explicó que el hidrocarburo había escurrido de unas pozas de residuos que se encuentran al menos cuatro kilómetros y desde donde escurrió hasta este importante afluente.
Sin embargo, nada han limpiado en la zona afectada.
