Pero las salas tienen ese punto romántico que hace que los conciertos tengan algo especial, nos pone bastante cachondos y algo nerviosos, lo cual es muy bueno.
Hemos tocado en un montón de festivales, fuimos a México, el disco va por la segunda edición y las entradas para los shows están agotadas.
El sudor, la cerveza volando, mirar a los ojos de la gente bailando a un metro de ti…Para los shows en salas, ¿lleváis refuerzos?
Tocamos para que la gente baile y disfrute y en este tipo de saraos hay una clara predisposición a la fiesta.
No queríamos repetir fórmula, mandamos a la mierda el purismo y estamos muy contentos.
Fuente original: Novedades Carminha: «Las salas de conciertos nos ponen bastante cachondos» | Tentaciones | EL PAÍS
