Los autobuses que transportan a civiles y combatientes sirios comenzaron a salir el miércoles del último enclave bajo control rebelde en Alepo tras pasar un día retenidos, dijeron funcionarios humanitarios y reportes de medios progubernamentales.
Los obstáculos que paralizaban las evacuaciones en el este de Alepo y en dos aldeas rodeadas por rebeldes fuera de la ciudad fueron superados y la operación será completada en las próximas horas, según un servicio de noticias gestionado por el grupo libanés Hezbollah, un aliado del Gobierno sirio.
Cuando concluya la salida de las miles de personas que siguen en la zona insurgente, la ciudad caerá por completo en las manos del presidente sirio, Bashar al Assad, su mayor victoria en los casi seis años que dura ya la guerra civil.
Tras la aparente solución de los problemas, el servicio de noticias de Hezbollah dijo que 20 autobuses que transportaban a combatientes y sus familias salieron del este de Alepo el miércoles hacia zonas controladas por los rebeldes.
