Sheinbaum descarta que magisterio provocara los incidentes en el Zócalo; justifica infiltración
La presidenta sostuvo que no cree que hayan sido maestros quienes generaron la provocación durante la marcha de la CNTE y defendió el operativo que resguardó el acceso al Zócalo capitalino.
La presidenta Claudia Sheinbaum desacreditó a quienes protagonizaron los enfrentamientos durante la marcha de la CNTE hacia el Centro Histórico: aseguró que no cree que fueran maestros quienes generaron la provocación, y respaldó el operativo policial que bloqueó el acceso al Zócalo capitalino para proteger el Fan Fest del Mundial 2026.
“Yo pienso que hubo mucha provocación, la verdad no creo que sean maestros quienes generaron la provocación, pero —bueno— hay diálogo, que es muy importante”, dijo en Palacio Nacional durante su conferencia mañanera.
La mandataria no precisó a qué actores atribuye la escalada ni aportó evidencia sobre la presunta infiltración.
Este lunes, cientos de integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación marcharon del Ángel de la Independencia hacia el Zócalo bajo la consigna de boicotear el torneo mundialista.
La vanguardia de la movilización avanzó con palos, tubos, marros, martillos y cohetones hasta la calle 20 de Noviembre.
Ahí intentó ingresar a la Plaza de la Constitución, resguardada por vallas metálicas y elementos de la Policía capitalina desplegados para proteger los preparativos del Fan Fest.
El choque dejó una disputa de versiones.
La CNTE acusó a las autoridades de haber usado gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes.
La Secretaría de Seguridad Pública lo negó y atribuyó el uso de cohetones a los propios manifestantes.
Al señalar una provocación externa y deslindar al magisterio de los actos de violencia, Sheinbaum buscó preservar el espacio de negociación con la Coordinadora sin reconocer un conflicto político de fondo con uno de los sindicatos más movilizados del país.
Sheinbaum sostuvo que la Secretaría de Gobernación mantiene abierta una mesa de diálogo con la Coordinadora para atender sus demandas.
“La Secretaría de Gobernación tiene una mesa de diálogo”, apuntó, como señal de que el gobierno apuesta por contener la presión gremial sin ceder en el blindaje del Zócalo.
Análisis
La declaración presidencial busca cuidar el canal de negociación con la CNTE. Al no responsabilizar directamente al magisterio, Sheinbaum evita cerrar la puerta a un acuerdo con una organización que tiene capacidad real de presión en Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Michoacán y la Ciudad de México.
El señalamiento de “provocación” permite separar la protesta magisterial de los hechos violentos, pero también deja una zona gris: no identifica responsables, no presenta evidencia y no explica cómo se infiltró la movilización.
En términos políticos, el gobierno intenta equilibrar dos prioridades que chocan entre sí: garantizar el Fan Fest del Mundial 2026 y mantener abierta una mesa de diálogo con una coordinadora que ya amenazó con extender su protesta hasta el torneo.
El abogado del diablo
Desde la perspectiva del gobierno, blindar el Zócalo puede justificarse por seguridad pública y logística internacional. El Fan Fest implica infraestructura, visitantes y compromisos institucionales que el Estado no puede dejar expuestos a una movilización de alto riesgo.
Pero si la hipótesis de infiltración no se acredita, la narrativa puede convertirse en una fórmula cómoda para no discutir responsabilidades. La pregunta central sigue abierta: quién provocó los incidentes, cómo se permitió la escalada y qué garantías existen para que el diálogo no dependa de mantener cercada la principal plaza pública del país.
