Conseguir que un joven sirio llegue a México no es una meta fácil.
Hassan está en México porque un mexicano vivió la tragedia de los refugiados en un campo del Kurdistán iraquí.
“Y eso es mucho para un sirio”, remata.
“El día que llegue la paz, ¿cómo se levantará un país que ha dejado a generaciones de jóvenes sin formación?
Hoy puede, por fin, pensar en su futuro.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2015/09/29/actualidad/1443478327_374170.html
