Dividir a México entre malos y buenos es maniqueísmo.
R. Sí, ese fue uno de los problemas terribles de la guerra contra el narco, que parecía dividir México entre buenos y malos.
Jorge Volpi (Ciudad de México, 1968) recorre en Las elegidas (Alfaguara) el submundo de la prostitución de mujeres mexicanas en los campos de fresas de Estados Unidos.
Es una reinvención de lo que asumimos como lenguaje popular de México, particularmente de la zona fronteriza entre Tijuana y San Diego.
Pero esos malos, incluso si eran malos de verdad, no dejan de ser ciudadanos mexicanos que por unas condiciones determinadas se convirtieron en criminales.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2015/09/30/actualidad/1443649247_239300.html
