Por un lado, tienen similitudes con los pies de los humanos modernos, bien adaptados a caminar erguidos.
En el estudio de los pies, liderado por William Harcourt-Smith, se observan características similares a las manos.
A principios de este año, se presentó un estudio que sugería que hace más de tres millones de años los australopitecos ya tenían manos similares a las de los humanos modernos.
Los naledi combinan rasgos más primitivos, como un cerebro de pequeño tamaño, con unos dientes pequeños, habituales en los homínidos más modernos.
En definitiva, parece que mantenía una doble vida que va a seguir dando que pensar a los antropólogos.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/06/ciencia/1444141751_416609.html
