No se puede acusar a su homólogo mexicano de haberlo hecho alguna vez, al menos no en público.
Habló de cambio climático y de combustibles fósiles, los que por las emisiones de bióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero que produce su combustión son los que más contribuyen al calentamiento global.
Recomendó a las empresas de seguros y reaseguros del mundo respaldarse –adquirir coberturas, la expresión de moda en México– y constituir reservas financieras para protegerse ante tal contingencia.
Además, aludió a un tema que, formalmente, escapa a las atribuciones del banco central, aun cuando se considere que éstas no se limitan, en forma unívoca y exclusiva, al control de la inflación.
En Londres, el gobernador del Banco de Inglaterra –un banco central que supera en tradición, aunque no en recursos, a la Reserva Federal– decidió hacer algo insólito: hablar con claridad y hacerlo en público.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/08/opinion/016a2pol
