La supuesta responsable, Nayeli García Montaño, se dedicaba a la venta de dulces en el metro de México DF.
Los vecinos de Chimalhuacán rumoreaban que era un travesti, o una madre desquiciada porque le habían robado o matado a un hijo.
El modus operandi de la Degolladora de Chimalhuacán era acercarse por detrás al objetivo, de día o de noche, sujetarlo y acto seguido tratar de cortale el cuello.
El espectro que cortaba cuellos y huía ligero sin que nadie pudiese atraparlo ya tiene un nombre y una cara.
Ha sido detenida en la calle, en Chimalhuacán.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/10/09/actualidad/1444399814_270180.html
