La desafección ciudadana —hacia las instituciones, hacia los valores tradicionales, hacia los otros, hacia el sistema— es una de las señas de nuestro tiempo en Occidente.
“Las redes sociales son lugares donde la vigilancia es voluntaria y autoinfligida”, escribe.
Lo cual nos lleva a una cohesión social más débil, “enmascarada por redes sociales más densas, pero superficiales”, sentencia.
Pardo es más sarcástico: “No conozco ninguna época del mundo en la que no haya existido una gigantesca crisis de valores”.
“Nuestra sociedad ha hecho de la desafección una parte obligatoria de las ocupaciones vitales”, sostiene el pensador de origen polaco.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2015/10/09/babelia/1444387689_125047.html
