La conclusión parece sencilla y, aunque las autoridades policiales evitan presentar el ataque como una represalia por la denuncia pública de acoso callejero, tampoco lo descartan.
Tampoco faltan los señalamientos a la supuesta falta en que habría incurrido el joven Cruz por divulgar en internet un vídeo del hombre sin reparos en la privacidad.
Ella ni cuenta se daba, pero más atrás iba un joven que filmaba la escena hasta que alertó a la mujer.
Gerardo se ha convertido sin proponérselo en una suerte de héroe nacional anti machismo, mientras muchos ruegan para que se quede en héroe y no pase a mártir.
Esto pudo haber quedado ahí, como tantas escenas de acoso callejero, con la particularidad de que un desconocido pilló al acosador, ambos con cámara en mano.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/10/11/actualidad/1444576936_671200.html
