Empleados de las comisiones electorales de todo el país estudian estos meses cómo adaptar una tecnología atrofiada a los sistemas informáticos que se manejan en la actualidad.
“Fue entonces cuando revisamos por primera vez la tecnología de todo el Estado”, reconoce Edgardo Cortés, comisario electoral de Virginia.
La mayoría de las máquinas fueron renovadas tras las presidenciales de 2000 y tienen entre 10 y 15 años de vida.
Cuando intentaba votar a Barack Obama, la máquina registraba que había presionado sobre el nombre de Mitt Romney por estar mal calibrada.
“Yo no quiero tener que comparecer delante de las cámaras y explicar por qué no quise arreglar este problema”.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/10/07/actualidad/1444223236_187051.html
