Entonces le da por preguntarme si doña Lola está molesta con ella porque no ha venido a visitarla.
Ya va para once meses que estoy trabajando con doña Lola.
Mayra es muy distinta: cariñosa, atenta; si no viene más seguido es porque vive muy lejos.
IINo he dicho ni media palabra, pero Mayra ya empezó a recelar de que algo raro sucede, y es lógico.
Como está distanciada de su hija Lilia y de su yerno, quien ve por ella son sus nietos: Gregorio y Mayra.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/21/opinion/032o1soc
