Será difícil que se libren de dar explicaciones tras este nuevo golpe de realidad propinado por las Bolsas.
En esta ocasión los inversores chinos han sido más que oportunos.
A ello se le suma la enorme volatilidad intrínseca de los mercados chinos, cuyos inversores esperan lograr beneficios a corto plazo y son dados a las estampidas.
Los mercados de renta variable en China confirmaron este jueves que la confianza en la segunda economía mundial está aún lejos de recuperarse.
Los parqués de Shanghái y Shenzhen cedieron un 6,41% y un 7,34% respectivamente, las mayores caídas diarias del último mes y medio.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/02/25/actualidad/1456388020_558826.html
