Los Mossos d’Esquadra detuvieron el sábado a una mujer de 46 años, que condujo haciendo eses con el coche, en el que viajaban sus dos hijos, de 10 y 11 años.
El pequeño aprovechó para pedir ayuda al trabajador de la estación de servicio para que llamara a la policía: su madre estaba bebida y no podía conducir.
Durante el trayecto, el mayor de ellos fingió que necesitaba ir al baño y su madre paró en una gasolinera.
Ante esta situación, los agentes la detuvieron y los menores fueron devueltos al centro de menores.
A los pocos minutos se presentaron en el lugar una dotación de los Mossos d’Esquadra de Tráfico, una de Seguridad Ciudadana y una ambulancia.
Fuente: http://elpais.com/ccaa/2016/03/02/catalunya/1456944102_188210.html
