Lleva diez días atrapado en el campamento de Idomeni, en la frontera griega con la Antigua República Yugoslava de Macedonia (FYROM, en sus siglas inglesas).
Muchos de ellos hacen parte del camino a pie porque los autobuses que antes los transportaban desde Atenas o Salónica hace días que no circulan para no agravar el colapso.
Frontera de Grecia con Macedonia, paso foronterizo de Idomeni.
“Muchos pensamos aquí que tras la próxima cumbre europea [sobre los refugiados], acabarán cerrando definitivamente la frontera”, añade.
Cuando llegaron a Idomeni ya no había literas en las carpas de Acnur (la agencia de la ONU para los refugiados).
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/02/actualidad/1456946984_915807.html
