El grupo Antropólogos por un Mercado Laboral Digno y Justo, cuyos integrantes manifiestan distintas filiaciones institucionales, me hizo llegar una carta abierta y posicionamiento en torno al código de ética publicado por el consejo directivo 2013-2015 del Colegio de Etnólogos y Antropólogos Sociales AC.
“El código de ética del CEAS no sólo reproduce el código de ética de la AAA como documento, sino que el propio contexto en que se insertaría dicha ‘guía de comportamiento social’ [se refieren a la guía de Murdock] la convertiría también en el corolario de la participación política de científicos sociales en empresas militares.
Este grupo señala que la directiva del CEAS circula entre sus afiliados un código de ética que no ha sido ampliamente debatido y, sobre todo, que no se ha elaborado a partir de las actuales realidades de la investigación antropológica en México, y propone que este código parta de un diagnóstico sobre el ejercicio profesional de la antropología en el siglo XXI .
Se aduce que el documento del CEAS presenta problemas similares a los del código de ética de la American Anthropological Association (AAA), en el cual se inspiró; esto es, el carácter no vinculante de sus contenidos y el abordaje de la práctica de la antropología como una actividad individual, desligada de su contexto político.
Los redactores de la carta abierta describen el establecimiento de las Expediciones Bowman a través del proyecto México Indígena, y reclaman el mutismo del CEAS frente a las denuncias de las comunidades zapotecas, demandando que el colegio no sólo se pronuncie sino que investigue y proceda legalmente.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/04/opinion/017a2pol
