Apuntamos claramente que conocemos desde hace muchos años a los profesores Ávila Romero, sabemos de su trayectoria y compromiso en diversos procesos y frentes, como se señaló en la carta.
El jueves 3 de marzo un grupo de profesores de dicha universidad respondió descalificando nuestra firma y señalando que desconocemos la actividad de estos profesores.
Demandamos una vez más al gobierno de Chiapas que ponga fin a las prácticas de acoso y judicialización del conflicto en la Unich.
La misión, entonces, pasó a intentar convencer a los residentes de que la medida sería temporal .
El lenguaje utilizado demuestra, una vez más, el lamentable canibalismo académico que se desata durante los conflictos universitarios, fomentado generalmente por las autoridades.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/06/opinion/002a2cor
