Pero los abogados de Volkswagen niegan que la cúpula de la firma estuviera al tanto del problema desde 2014.
«Cuando la EPA dio a conocer el problema al público, tomó por sorpresa a la dirección de Volkswagen», añade el documento.
La junta directiva de Volkswagen no supo nada sobre la programación de modificaciones no autorizadas, ni sobre su posterior aplicación en los motores diésel afectados.
En el documento, los abogados intentan exonerar a la dirección del grupo de todo tipo de responsabilidades, pero también revelan algunas indiscreciones.
Por ejemplo, hacen referencia a los informes que los ejecutivos recibían por parte de los empleados en Estados Unidos.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/03/07/actualidad/1457369152_428944.html
