“No hay una epidemia de enfermedades renales”, asegura el doctor Andrés Bazán, jefe de Trasplantes del Hospital Juárez, donde se practica la mayoría de los trasplantes de riñón en la capital mexicana.
El riñón es el órgano más demandado para un trasplante en México.
Además, de ese número histórico, la mayoría (1.960) fueron de donante vivo y 810 de donante fallecido.
Si sólo se consideraran las donaciones de fallecidos, no sería el segundo lugar sino el octavo o noveno.
El número de pacientes que esperan un riñón, además, se multiplica cada año: en diciembre de 2007 eran 4.584 y en el mismo mes de 2015 la cifra llegó a 12.095: casi tres veces más en ocho años.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/10/mexico/1457592604_934340.html
