Es un documental muy polémico pero con él mostró que, pese a su edad, seguía siendo un genio.
Luego vendrían muchos más que, decía a los compradores, eran parte de su herencia familiar y su colección particular.
Hasta el Museo de Arte Moderno de Nueva York adquirió algunas de sus falsificaciones.
Poseedor de enorme talento, que no de originalidad, desde muy joven el húngaro Elmyr de Hory (1906-1976) comenzó su carrera de pintor en París.
La invasión del ejército alemán a Francia en 1940 lo obligó a regresar a su tierra natal.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/11/opinion/a06o1cul
