Mejor o peor, cinco años después del accidente, la situación y la vida de miles de personas sigue lejos de estar normalizada.
Ahora pienso que todas las centrales nucleares deberían cerrarse y haré todo lo que sea útil para eso suceda”.
Pero las olas provocaron también la mayor catástrofe nuclear después de Chernóbil en 1986.
Hemos sobrevivido estos cinco años sin ningún apagón”Además, Kan revela ahora que la información que le proporcionó la compañía eléctrica fue escasa y sesgada.
Cinco años después de la mayor sacudida de la historia de Japón, más de la mitad de la población (según todas las encuestas) preferiría renunciar a ella definitivamente.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/10/actualidad/1457622940_844245.html
