Ben Harper & The Innocent Criminals.
“Recuerdo cuando el sexo era sucio y el aire limpio”, reza una letra que Harper explica como “una celebración de la libertad”, de los avances que han permitido normalizar la homosexualidad o despenalizar la marihuana.
En la periferia de Los Ángeles, el niño Ben Harper tocaba y escuchaba blues, el de los pioneros del Delta (Robert Johnson) y el electrificado de Chicago (Muddy Waters).
Harper se parte de risa: solo se refiere a niñas, como sus hijas, a las que “se les escapan los jodidos globos”.
Él lo ve así: “Las que me interesan son las tendencias que marcas, no las que sigues”.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/03/09/babelia/1457545263_116860.html
