FMO y Finnfund se han comprometido formalmente a respetar los derechos humanos en relación con los proyectos que financian.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos había otorgado medidas de protección a la señora Cáceres, que trabajaba muy de cerca con mi oficina.
Pero los financiadores internacionales de proyectos de desarrollo también tienen responsabilidades en materia de derechos humanos.
Los asesinatos de Cáceres y de García son sólo los más recientes en una serie de muertes violentas de defensores de los derechos humanos relacionados con conflictos de tierras y proyectos de desarrollo en Honduras.
La producción de aceite de palma ha sido otra de las principales causas de conflicto social en Honduras.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/20/opinion/018a1mun
