En 40 años de hacer este trabajo, es lo peor que he visto».
Julien, de 24 años, contador belga en entrenamiento, en camino a Suecia, relató haber visto cuerpos entre la bruma y el pánico.
Me bajé del tren y estaba cruzando el andén cuando oí una explosión y todas las ventanas [del tren] explotaron detrás de mí.
Los sobrevivientes del tren y de la plataforma habían estado apiñados con los pasajeros cuando la hora del ajetreo estaba en lo máximo.
Todas las luces se apagaron, al principio no hubo mucho movimiento de gente, todo estaba muy calmado.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/03/22/pedazos-y-panico-por-explosiones-en-bruselas-565.html
