Ciudad de México.
Nos dirigimos al “primer lugar en el que se sirvió cabrito en la Ciudad de México”.
Es el fundador del grupo de teatro Tepito Arte Acá.
En la calle, para cotorrearlo, le cantan “tuvimos un sirenito” y le gritan de lejos “¡Que viva el rocanrol!” Él ni se inmuta.
El sitio es agradable y quizás un poco cursi para estar en el barrio bravo.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/03/27/pinchumil-memorias-el-arte-como-herramienta-para-prevenir-delitos-1594.html
