Detrás de la revolución cubana está su historia libertaria, y están José Martí y Antonio Guiteras, mucho más que Carlos Marx.
Obama no fue a Cuba como una persona sensata que ha comprendido un error, sino como un enemigo que cambia de táctica.
La gira de Obama marca pues una victoria del pueblo cubano y una derrota imperialista y, al mismo tiempo, prueba que éste, aunque ha cambiado de métodos, mantiene intactos sus objetivos contrarrevolucionarios.
Nadie olvida que Cuba fue invadida varias veces por Estados Unidos, que le impuso la enmienda Platt y mantiene ocupado Guantánamo.
En Cuba no es viable ni siquiera la salida china o vietnamita (política de mercado libre unida al dominio de un partido único monolítico en un capitalismo de Estado).
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/03/opinion/015a2pol
