El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Mikel Arriola, abordó ayer, en entrevista con este diario, dos aspectos cruciales para la observancia efectiva del derecho constitucional a la salud de millones de personas.
Adicionalmente, Arriola reconoció la crisis por la que atraviesa el IMSS y señaló que los miles de quejas formuladas por derechohabientes de esa institución se deben a diversos patrones de proceso y no necesariamente de atención médica .
En efecto, a nadie debe ser ajeno que las instituciones de salud pública del país padecen una aguda crisis que no puede ser atribuida a la irresponsabilidad profesional de los médicos y otros trabajadores de la salud, sino al deliberado abandono de sus obligaciones en la materia por parte del Estado.
Por lo demás, es significativo que el director del IMSS se aleje del escarnio mediático y social que suele cebarse en la práctica médica y señale que para paliar la crisis del instituto se requiere poner en práctica acciones no basadas en las personas, sino en los procesos.
En primer término, el funcionario destacó los esfuerzos institucionales para que nuestro país fuese facultado por la Organización Mundial de la Salud y poder certificar vacunas, así como la adopción de un modelo que reduce sustantivamente los periodos de autorización de medicamentos genéricos, lo que representa ahorros netos de entre 50 y 70 por ciento en medicinas nuevas .
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/03/opinion/002a1edi
