Si usted, por ejemplo, vive en la delegación Cuauhtémoc, donde no extienden el talón, tiene que acudir a otra.
Burocracia, no solidaridad.
He aquí los resultados, en la inteligencia de que los interesados de la tercera edad primero tienen que recabar en alguna delegación, no en todas, un talón de descuento y con éste acudir a la notaría que preste el servicio.
En la columna anterior (21/3/16) señalaba que tras la alharaca de la Secretaría de Salud y del Colegio de Notarios, ambos de la Ciudad de México, con motivo de la campaña anual Marzo, mes de la voluntad anticipada, se imponía menos afán de notoriedad y un espíritu de servicio más eficiente y coordinado de esas instituciones.
Tras un breve sondeo entre notarios como solidarios de la ciudad, pues no todos respetaron el acuerdo o fueron notificados –¿entonces para qué los alardes de su colegio y de la Secretaría de Salud?–, algunos resultaron excesivamente lentos para dar informes, otros de plano ignorantes del Documento de Voluntad Anticipada y todos cerrando a las 16 o 17 horas.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/04/opinion/040o1soc
