Jaime GUERRERO
OAXACA (#pagina3.mx).- Ahí estaba, el llamado “Hombre de Poder, Político y Económico” de Oaxaca. Jorge Castillo Díaz, sin cargo oficial desde hace un par de años, pero es el hombre que decide, amaga, copta, negocia y habla en nombre del gobernador, Gabino Cué Monteagudo.
Llegó a supervisar cómo fue el inició de campaña del candidato a gobernador de la coalición Con Rumbo y Estabilidad por Oaxaca (CREO) integrada por los Partidos Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD), José Antonio Estefan Garfias.
Antes, “Coco Castillo” como llaman al polémico entrañable amigo de Cué Monteagudo, sostuvo reuniones privadas con el equipo cercano de Estefan Garfias.
Castillo Díaz, ingresó al evento masivo por una calle lateral a la Calzada Porfirio Díaz. Ahí saludo de mano al ex secretario de Transporte, Pedro Silva Salazar, quien fue extendió la mano y tras cruzas breves palabras se retiró.
Simultáneamente, llegaba Estefan Garfias al acto. Castillo Díaz se paseaba por los alrededores del templete. Con todo aquel que saludaba hacia ademanes, daba órdenes y ofrecía agradecimientos.
Atrás del templete saludo a más de un perredista y panista.
Lo mismo, sonreía junto a Víctor Rafael González Manríquez, virtual candidato del PAN al gobierno municipal de Salina Cruz; Emilio de Gyves Montero, precandidato a diputado local por el PRD.
Castillo Díaz, alardeaba sin empacho y jocoso les sacaba las sonrisas a los comedidos panistas y perredistas.
Hiperactivo, el operador de Cué Monteagudo, caminaba de un lado para otro. Sin empacho arribó a la sala de prensa habilitada por el equipo de Estefan Garfias. Ahí abrazó a uno de los colaboradores del candidato de la coalición CREO. Le hizo observaciones, dio las gracias, abrazo y apretón de manos.
De inmediato, otro colaborador del área de imagen del candidato, se acercó a Castillo Díaz, le susurró al oído alertándolo de la presencia de comunicadores y fotos que le tomaban. De inmediato el ex jefe de la oficina de la gubernatura, emprendió la huida.
En su huida Gyves Montero, servicial y tratando de caer en la gracia de Castillo Díaz, lo acompañó hasta su vehículo, un Jeep Sahara, color café claro. En ese emprendió la huida a su casa, ubicada a menos de 100 metros, sobre la calle José López Alavez.
El polémico “Coco”
Para la revista Forbes, Castillo Díaz, es consultor en materia política y empresarial, impulsor de la agroindustria en Oaxaca y entusiasta del desarrollo social sustentable en México.
Castillo Díaz ha publicado “asesorías” en la revista Forbes bajo los títulos: 5 pasos para resolver la crisis alimentaria mundial; Para crecer, los arboles; Salvemos la magia del mezcal; A dónde se fueron las abejas; Quién nos alimentará en 2050; y el Estropajo está al alza.
No obstante, el operador de Cué Monteagudo, también tiene antecedentes negativos en la función pública, y ahora, una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR) por enriquecimiento ilícito.
Además, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) le congeló tres cuentas bancarias, que sumaban un monto superior a 64 millones de pesos, por incumplimiento en sus declaraciones.
Castillo Díaz, despacha junto con el mandatario estatal en la oficina que el gobierno de Oaxaca renta en la Torre Omega de Polanco, en el Distrito Federal.
También cuenta con oficinas sobre la calle de Cosijopí, en el Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca, donde recibe a todos los miembros del gabinete de Cué, con quienes revisan el manejo de los recursos públicos y de las operaciones políticas en la entidad.
El operador de Cué Monteagudo ha sido denunciado ante la PGR por el presunto desvío de alrededor de 2 mil millones de pesos.
Y antes de las elecciones locales del 2013, fue exhibido en una serie de audios de llamadas telefónicas donde presionaba a dirigentes partidistas estatales para inducir candidaturas, según él, por instrucciones del gobernador Gabino Cué.
Castillo Díaz, también había sido nombrado por Cué Monteagudo, como su representante en el Distrito Federal, incluso en la página oficial del gobierno del estado apareció con el gobernador y los empleados de la dependencia, sin embargo, el gobernador, aseguró que nunca asumió.
Junto con Gerardo Cajiga, entonces oficial mayor en la Secretaría de Gobernación, y otros funcionarios más, Castillo Díaz, fue inhabilitado y sancionado por la Secretaría de la Función Pública por no haber licitado la compra de aeronaves y otros servicios en la Secretaría de Gobernación.
