El posicionamiento ocurre mientras el gobierno federal mantiene dos mesas de negociación con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que instaló un paro indefinido desde este lunes 1 de junio y tiene un plantón a unas calles del Zócalo capitalino.
Segob prevé protestas durante el Mundial y pide que no lleguen a los estadios
Gobernación reconoció que movilizaciones de la CNTE, organizaciones agrícolas, estudiantes y colectivos podrían coincidir con los partidos del Mundial FIFA 2026, pero pidió respetar el libre tránsito y evitar bloqueos en torno a los estadios.
La Secretaría de Gobernación admitió que las movilizaciones sociales podrían coincidir con los partidos del Mundial FIFA 2026 y pidió a las organizaciones que sus acciones no bloqueen vías ni se concentren en torno a los estadios.
El posicionamiento ocurre mientras el gobierno federal mantiene dos mesas de negociación con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que instaló un paro indefinido desde este lunes 1 de junio y tiene un plantón a unas calles del Zócalo capitalino.
La titular de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, aseguró que existen garantías para todos los eventos tras el arranque del torneo el 11 de junio en la Ciudad de México, pero reconoció la tensión entre dos derechos constitucionales: la libre manifestación y el libre tránsito.
“Lo que nos preocupa es la afectación a terceras personas; nos afecta no a nosotros los servidores públicos, les afecta a los ciudadanos, pero pues siempre está el debate, la paradoja entre la libre manifestación y el libre tránsito, entonces queremos que las dos puedan convivir en México”.
Las declaraciones de la secretaria se producen en el contexto del paro nacional indefinido que la CNTE activó este domingo con una marcha del Ángel de la Independencia al Zócalo, donde el magisterio instaló un plantón permanente apenas diez días antes de la inauguración mundialista.
La coordinadora, que agrupa a 290 delegados de más de 30 secciones sindicales, exige la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, un aumento salarial de 100 por ciento —frente al 9 por ciento ofrecido por el gobierno— y cambios estructurales en el sistema de pensiones, entre otras demandas.
La Sección 22 de Oaxaca, el ala más combativa de la coordinadora, había adelantado su paro al 25 de mayo. Este domingo, sin embargo, permitió que la presidenta Claudia Sheinbaum realizara su evento de rendición de cuentas sin interrupciones, aunque organizó un acto político paralelo en el Parque de la Primavera, en Oaxaca.
Dos mesas abiertas con la CNTE
Rodríguez informó que las mesas de negociación continuarán durante la semana. Una está dedicada a las demandas nacionales de la CNTE y otra a los 79 puntos del pliego petitorio de la Sección 22.
“Hay avances, efectivamente no se ha resuelto todo el pliego petitorio pero hay avances y ellos también han reconocido avances. Una negociación es de un lado y de otro, así que estamos en la mejor disposición de atender la mayoría de sus demandas”.
La funcionaria no detalló en qué puntos se ha avanzado.
Otros frentes de protesta
La CNTE no es el único frente abierto. El subsecretario de Gobernación, César Yáñez, señaló que organizaciones del sector agrícola, el movimiento estudiantil y colectivos de madres buscadoras también han anunciado intención de manifestarse en el marco del torneo.
“Estamos conscientes de eso, hay un derecho libre de eso y lo vamos a respetar, nomás que lo único que estamos pidiendo a todo mundo es que se manifieste en el cauce de los márgenes de la ley y que respeten el libre respeto a la circulación de las otras personas. Se pueden manifestar no necesariamente alrededor del estadio”.
El propio plantón de la CNTE en el Centro Histórico tensó desde semanas atrás la logística del Fan Fest de la FIFA, que las autoridades capitalinas habían designado en la Plaza de la Constitución.
Las autoridades federales bloquearon previamente el acceso de maestros al Zócalo argumentando riesgo físico por las obras del recinto mundialista, lo que derivó en enfrentamientos con policías y en el acuerdo para instalar el plantón en calles adyacentes.
El IPN, otro conflicto pendiente
En paralelo, el conflicto en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) también permanece sin solución. Desde la semana pasada, estudiantes politécnicos mantienen tomadas las instalaciones de Canal Once.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, acudió a la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas el sábado pasado, donde propuso abrir una mesa permanente de diálogo y comprometió un primer borrador de respuestas al pliego petitorio.
Los estudiantes rechazaron la propuesta al no recibir respuestas formales por escrito, exigieron la presencia de la presidenta Sheinbaum y demandaron que cualquier negociación se transmita en vivo por la señal del propio canal tomado.
“Ha estado Mario buscándolo y se les ha instado a una mesa de negociación, ha habido disposición, apertura de parte del Gobierno a muchos de los planteamientos. Sus demandas no se resuelven de un plumazo, no es de la noche a la mañana arreglar los problemas; sin embargo el Gobierno dice vamos a sentarnos, pero ha habido cerrazón de parte de ellos”.
Así lo señaló Yáñez sobre el conflicto politécnico.
Entre las demandas del movimiento figuran la derogación de cambios al reglamento interno del IPN, mayor presupuesto para escuelas y laboratorios, restitución de plazas docentes y aclaraciones sobre presuntos desvíos de recursos.
Para el gobierno federal, resolver o al menos contener estos frentes antes del 11 de junio se ha convertido en una prioridad política frente a la expectativa de millones de visitantes.
“Queremos que los problemas estén resueltos, sino resueltos, que tengan avances, eso es importante”.
Análisis
Gobernación reconoce un escenario delicado: el Mundial 2026 no llegará a México en vacío político, sino en medio de conflictos sociales abiertos que pueden usar la visibilidad internacional del torneo como plataforma de presión.
La CNTE es el frente más inmediato, pero no el único. Organizaciones agrícolas, colectivos de búsqueda y estudiantes del IPN agregan capas de tensión social justo cuando el gobierno necesita proyectar capacidad logística, seguridad y estabilidad ante visitantes, FIFA y medios internacionales.
El dilema de libre manifestación contra libre tránsito será central. El gobierno intenta evitar la imagen de represión, pero tampoco puede permitir bloqueos que afecten estadios, accesos, Fan Fest o movilidad mundialista.
La estrategia oficial parece apostar a la contención mediante mesas de negociación. El riesgo es que los grupos inconformes interpreten los “avances” como insuficientes y eleven sus acciones para aprovechar el calendario del Mundial.
El abogado del diablo
Desde la perspectiva del gobierno, pedir que las protestas no lleguen a estadios ni bloqueen vías es una medida razonable para proteger a terceros, garantizar movilidad y evitar que un evento internacional se convierta en rehén de conflictos internos.
Desde la perspectiva de los movimientos sociales, el Mundial representa precisamente una oportunidad de visibilizar demandas que, en tiempos ordinarios, suelen ser postergadas o contenidas en mesas sin resultados.
La frontera entre protesta legítima y afectación indebida será disputada. Marchar cerca de un estadio puede ser visto como ejercicio de derechos o como presión inaceptable sobre un evento público masivo.
La pregunta central será si el gobierno logra producir acuerdos reales antes del arranque mundialista o si llega al 11 de junio administrando múltiples conflictos con riesgo de estallar frente a reflectores internacionales.
