Preocupa que también en muchas sociedades del mundo se advierta fatiga y desesperanza.
En algunos casos, la fatiga y la desesperanza se traducen en una acción con futuro de espanto; es el caso de las emigraciones masivas.
La anomia trae consigo, asimismo, toda clase de desconfianzas, sospechas, recelos, escepticismos, que no sólo no construyen una vida social mínimamente aceptable, sino una jungla tensa dominada por la amenaza y por el miedo.
De manera que no son la diana de las sociedades; lo son en mucho mayor grado los estados, los gobiernos, las instituciones, los políticos.
De paso, estas manadas son utilizadas también como instrumentos de algunos estados poderosos para dirimir sus diferencias y sus grados de dominación mundial.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/05/opinion/025a1pol
