El pasado 30 de marzo, el viejo maestro Enrique González Rojo recibió orgulloso el doctorado honoris causa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Enrique González Rojo es un hombre generoso.
Enrique González Rojo no puede vivir sin escribir en lo general, y sin hacer poesía en lo particular.
González Rojo se entusiasmó con la respuesta y le propuso a su amigo, el también poeticista Eduardo Lizalde, integrarse a las filas del comunismo.
Según su abuelo Enrique González Martínez, heredó la ponzoña lírica .
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/12/opinion/016a2pol
