Tal versión fue elevada en enero de 2015 a rango de “verdad histórica”, pese a sus múltiples inconsistencias y contradicciones y a las críticas de que fue objeto por especialistas y organizaciones de derechos humanos.
El gobierno, si bien no ha descalificado frontalmente el trabajo de los expertos internacionales, persistió en la determinación de defender, sin argumentos de peso, la “verdad histórica” ofrecida por Murillo Karam hace más de un año.
Asimismo, subrayaron incoherencias, ocultamiento de pruebas y otros vicios de la pesquisa de la PGR, y recomendaron una “transformación” en los procedimientos de trabajo de esa dependencia, tanto en el caso de Iguala como en otros.
La puntilla de la actitud oficial hacia la labor del GIEI fue la notoria ausencia en el acto de ayer de los tres funcionarios que debieron recibir el segundo informe: los subsecretarios Roberto Campa Cifrián (Gobernación) y Miguel Ruiz Cabañas (Relaciones Exteriores), y el subprocurador Eber Betanzos.
Por lo demás, los investigadores gubernamentales llevaron a uno de los acusados al basurero de Cocula antes del inicio oficial de las diligencias e impidieron que los expertos argentinos en antropología forense atestiguaran la recuperación de bolsas con los supuestos restos de los estudiantes en el río San Juan.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/04/25/editorial-giei-adios-amargo
