El viernes, Trump hizo su número habitual de chascarrillos, insultos y desprecio a la prensa y al partido delante del establishment californiano en pleno.
Para el Partido Republicano, esa es una profecía muy preocupante.
Además del golpe judicial contra el Estado, lo que generó aquella medida fue un despertar político de los latinos contra el Partido Republicano.
En 1994, el entonces gobernador republicano de California, Pete Wilson, lanzó una dura política antiinmigrantes con la vista puesta en la Presidencia.
Manifestación a las puertas de la Convención Republicana de California cuando hablaba Trump, el viernes.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/30/actualidad/1462024227_540526.html
