Pese al apoyo unánime de la comunidad internacional, el proceso de paz sigue teniendo un fuerte rechazo dentro de Colombia.
Para Uribe, que ha iniciado una campaña de firmas contra los pactos, Colombia tendrá “una paz herida”.
La necesidad se ha convertido en una urgencia porque, como anunció el presidente, la firma final se hará en Colombia.
Uno de los principales escollos será el proceso de paz estancado con el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
La presencia de elenos en territorios comunes a los de las FARC podrían dificultar la verificación del cese al fuego.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/25/colombia/1466887295_630971.html
