Ya en marzo Bruselas se puso de perfil y dejó la decisión sobre las sanciones para «primeros de julio».
Bruselas sabe bien que sin Italia y Francia a bordo, la aprobación de sanciones será de lo más problemática.
En Bruselas, ni los más halcones esperan algo distinto de una sanción puramente testimonial, que aun así sería una decisión peliaguda para la política europea.
Italia puede volver a un déficit superior al 3% del PIB, y tener problemas por ese flanco; su abultada deuda pública también le puede traer problemas con Bruselas.
La Comisión Europea anunciará mañana martes que España y Portugal no tomaron medidas efectivas para corregir el déficit, que cerró 2015 por encima del 5% del PIB, 10.000 millones de euros más de lo acordado, según las fuentes consultadas.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/07/04/actualidad/1467633456_202102.html
