La Guardia Civil le sancionó con 12 días de suspensión de funciones y el alto tribunal ha ratificado ahora ese castigo.
Según dan por probado los jueces, el guardia civil estaba en su puesto en el cuartel de Malpartida cuando fue informado de que el recluso se dirigía en un coche robado hacia Plasencia.
El agente acudió por iniciativa propia y acompañado de otro guardia a la zona donde el fugado acabó siendo abatido.
El guardia difundió de inmediato la imagen por WhatsApp en un formado exclusivamente por guardias civiles destinados en el puesto a su mando, denominado “Pto.
Los hechos ocurrieron el 7 de febrero de 2014, y ese mismo día la foto comenzó a difundirse por grupos de WhatsApp ajenos al de compañeros de la Guardia Civil al que lo había enviado inicialmente el brigada.
Fuente: http://elpais.com/politica/2016/07/05/actualidad/1467719313_785521.html
