En los casos de violación se añade otra circunstancia adversa: que no presentan lesiones genitales porque la droga anula la resistencia.
Es un tema delicado de abordar, porque puede crear un alarmismo excesivo y al mismo tiempo propagar esta técnica delictiva.
Porque lo esencial es conocer el problema para que surja la sospecha ante algunos síntomas y poder así actuar rápidamente.
Si no se conoce, no se identifican los casos ni salta la sospecha en los servicios de urgencia.
En los servicios de urgencia de los hospitales españoles se han familiarizado con este tipo de casos y una palabra, burundanga, nombre popular de la escopolamina, una sustancia que anula la voluntad, produce desinhibición y crea amnesia.
Fuente: http://elpais.com/politica/2016/07/22/actualidad/1469205662_344804.html
