En Filadelfia, Michelle Obama optó por un vestido de un diseñador nacional, gay y que hace ropa para todas las tallas.
En Filadelfia, Clinton no se dejó ver hasta el penúltimo día, cuando salió tras el discurso de Obama para fundirse en un fuerte abrazo con el presidente.
En el país imperan el crimen, la violencia y peligrosos inmigrantes que amenazan a una empobrecida clase media.
Pero las reglas no van con Trump, que se dejó caer una y otra vez por Cleveland.
Este panorama sombrío requiere un salvador: Donald Trump.En Filadelfia, Obama dijo que Hillary Clinton heredará un país que ha superado la peor crisis desde la Gran Depresión y donde cada vez más personas tienen seguro médico.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/07/28/estados_unidos/1469742479_384498.html
