Por eso “no es sorprendente que, en algunos casos, virus y humanos hayan evolucionado para fomentar la salud”, añade.
“Sabemos que las enfermedades alteran la comunidad bacteriana y por tanto la comunidad de virus que viven de ellas también cambia”, resalta.
El equipo de Young pretende ahora analizar qué papel juegan los virus bacteriófagos en los trasplantes de heces.
Los investigadores han identificado de qué especies son esos virus y después han cruzado los datos con los de otras 64 personas de varios países.
“Los virus y los seres vivos han estado interactuando desde el comienzo de la evolución”, recuerda Young.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/09/02/ciencia/1472831727_077167.html
