Las relaciones entre Estados Unidos y el gobierno del sandinista Daniel Ortega parecen desviarse por derroteros inesperados.
El gobierno de Nicaragua reaccionó con un escueto comunicado enviado a los medios y corresponsales extranjeros.
Obviamente, de aprobarse una iniciativa como esa, tendría un impacto muy fuerte”, dijo a los medios el economista y exdiputado opositor Enrique Sáenz.
Tras la aprobación en el Congreso, la legisladora Ros-Lehtinen justificó la iniciativa afirmando que “Daniel Ortega continúa consolidando poder y pisoteando la autoridad de ley y democracia en Nicaragua, lo que ha conducido a la instabilidad política y económica del país”.
Según Ros-Lehtinen, “este proyecto de ley está dirigido a Ortega para que él y su régimen tomen responsabilidad por la violación a los derechos humanos y la manipulación del proceso electoral para su propia ganancia”.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/23/estados_unidos/1474588249_874766.html
