La única diferencia fue que en esta ocasión su conductor era José Guadalupe Vargas, un hombre de 58 años con debilidad auditiva.
Por un país con más inclusiónSegún datos de Uber, en México actualmente trabajan 107 personas con debilidad auditiva en la compañía de transporte.
“Estamos muy orgullosos de los socios conductores sordos o con debilidad auditiva y de cómo la tecnología de Uber crea oportunidades económicas flexibles para ellos”, aseguró Luis De Uriarte, vocero de Uber.
Uber me salvó literalmente de ser un paria y me convirtió en alguien que puede ser tratado con respeto y que puede comer, pero solo para eso alcanza.
Mario Alberto Miranda, arquitecto de 29 años, pidió un servicio de Uber, como muchas otras veces, el pasado 23 de septiembre.
Fuente: http://verne.elpais.com/verne/2016/09/29/mexico/1475108376_638770.html
