Los recortes al gasto ponen en evidencia la gestión de los recursos públicos en cuanto a monto, asignación y, asunto muy relevante, eficacia.
La reacción ha llevado a contraer repetidamente el gasto.
Las evaluaciones que se hacen periódicamente del gasto en materia de combate contra el hambre, la reforma educativa, los servicios de salud y demás son claros en cuanto al reducido impacto del uso de los recursos públicos.
Ningún dinero es suficiente como amortiguador de los choques: ni la recaudación, ni el barril de petróleo a 100 dólares.
Este gobierno ha estado marcado por el aumento y, después, la caída de los ingresos públicos.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/29/opinion/021a1eco
