El director del penal de Teixeiro (A Coruña), donde cumplen prisión preventiva Rosario Porto y Alfonso Basterra, también ha comparecido.
El registro en el que —si es que realmente estaba— nadie más que la hermana de Basterra vio el ordenador duró, según ella, «menos de media hora».
Basterra presuntamente habría confiado a una mano invisible la tarea de borrar el rastro de numerosos archivos.
Y, además, ambos han negado que el acusado les hubiera dado instrucciones para ocultarlo o borrar su contenido.
Ahora, sin embargo, el dueño de la ferretería a la que solía acudir esta familia no corrobora esa fecha.
Fuente: http://elpais.com/politica/2015/10/13/actualidad/1444725661_583399.html
