Jalid el Bakraoui, el terrorista suicida que se hizo estallar en la estación de metro de Maelbeek, según la fiscalía, ya estaba en busca y captura por su implicación en los atentados de París.
Aumenta la presión sobre Bélgica, tanto por el flanco político —con un amago de crisis de Gobierno— como por el policial.
Esto fue más de un año antes de que Bélgica emitiera un aviso de arresto, según ese diario.
Los oficiales turcos no han confirmado si Jalid había estado en Turquía.
Los hermanos Jalid y, a la derecha, Ibrahim El Bakraoui.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/24/actualidad/1458827032_700870.html