Las luchas políticas, económicas y sociales de los países sudamericanos, en variados aspectos, muestran pronunciada discordancia con el presente mexicano.
Se les une, con una alegría hasta desbocada, la rala nube de opinantes (mediáticos) y locutores para cualquiera estación y problema.
A uno por tipificarlo como populista grandilocuente (Venezuela, Chávez) intentando un salto mortal hacia lo desconocido: socialismo del siglo XXI.
Todos, sin excepción, simpatizantes, beneficiarios y hasta realmente convencidos de la propiedad y eficacia del camino adoptado por los de mero arriba.
A todos, con la exclusión de Brasil y Uruguay, se les estigmatizó de diversa manera.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/23/opinion/020a1pol
