Pues bien, en los últimos años se confirma en el país este tipo de caracterizaciones del uso faccioso de la ley.
La gravedad del asunto es que se inscriben en contextos en los que se da este uso faccioso de la ley.
Recordemos que en repetidas ocasiones se ha denunciado que en sus tres niveles los gobiernos generan marcos normativos contrarios a la vigencia y goce de los derechos humanos.
Así se asoma un autoritarismo del siglo XXI, que con el discurso de la legalidad y el estado de derecho somete a las personas y pueblos a decisiones unilaterales, que por lo general son tomadas y llevadas a cabo por unos cuantos.
El uso faccioso de la ley se caracteriza por estar encaminado al control de la población, la implantación del terror y la violación sistemática de los derechos humanos.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/09/opinion/016a2pol
