También en septiembre, la casa de doña Antonia Melo en Altamira fue demolida por Norte Energía, consorcio constructor de Belo Monte.
El 12 de diciembre de 2015, la represa Belo Monte, en Brasil, comenzó a ser llenada.
Deben hacerlo pronto, pues Belo Monte ya esta llenándose.
Los impactos de Belo Monte han sido denunciados ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y Naciones Unidas.
Desde 2011, cuando la construcción comenzó, varias comunidades indígenas han sufrido daños serios a su salud, integridad, territorio y cultura.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/22/america/1456162286_353357.html
