Uno de los sitios más queridos y visitados de la Ciudad de México es el Bosque de Chapultepec.
Guarda parte importante de nuestra historia; se desarrolló alrededor de un monte cuyo nombre significa en náhuatl cerro del chapulín.
Esta riqueza y la hermosura del entornó llevó a que muchos grupos lo ocuparan a lo largo de los siglos.
Se cuenta que un visitante asiduo fue el sabio monarca texcocano Nezahualcóyotl, a quien se atribuye haber sembrado los ahuehuetes.
En sus faldas emanaban ricos manantiales que surtieron de agua potable a Tenochtitlan y a la urbe que se levantó sobre sus ruinas: la Ciudad de México.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/03/opinion/028a1cap
